Pos yo li disía, edá?

Posted: 10 January, 2011 in Suociedad

El lenguaje castellano es hermoso cuando se usa bien. Hay poemas, canciones y tantas, pero tantas obras escritas y habladas en nuestro idioma que nos debería de enorgullecer hablarlo. Pero hay otras veces que… carajo.

Yo no tengo una sola cosa en contra de la gente que por falta de oportunidades no puede hablar bien. Al fin y al cabo, no es por decisión propia que no han podido pulir su uso del idioma. Pero luego hay cada persona que intenta lucirse con su manejo del español que simplemente resulta patético. No soy licenciado en letras, pero el ser comunicólogo (y autocrítico impío) me ha convertido en alguien que nota todo mal uso y, peor aún, tal mal uso me atormenta.

Así que este escrito no va en contra de los que dicen “dijistes” o “los romerosn” porque eso es un mal uso de lenguaje propio de zonas en México y sólo es cuestión de saber o aprender para corregirlo. Esto va en contra de…

Los Polesías que hablan en los noticiarios

Un policía no debe de tener un doctorado en periodismo, lo sé. El problema es que cuando uno habla con un policía uniformado y en horario de trabajo: pasa de ser alguien normal a alguien que intenta presumir un extenso léxico que nada más no es extenso. Para los que no sean mexicanos, si quisieran tener esta crítica más documentada, sírvanse de ver en páginas de internet que tengan videos cualquier nota en la que algún policía (bomberos y paramédicos de la cruz roja también sirven) tenga que dar su versión de los hechos. Normalmente escucharán joyas como:

“Eh… pues… en el automóvil, eh… venían  cuatro ocupantes, eh… un varón alcoholizado y tres femeninas… eh… que, al perder el control, eh… se precipitaron en contra de un ‘biodo’ que… eh… pernoctaba… eh… en la… eh… acera lateral de la vía Lázaro Cárdenas y… eh… resultó con… eh… la muerte del ‘biodo’ en cuestión.”

Léase el párrafo anterior con la velocidad necesaria para durar 45 segundos aproximadamente.

Les aseguro que si el policía dijera algo como “Detuvimos a un hombre y tres mujeres porque venían borrachos. Cuando perdieron el control de su auto, atropellaron a un hombre que dormía, borracho también, en la banqueta de la Avenida Lázaro Cárdenas”, lo podría decir sin pausas incómodas ni muletillas. Son sólo las ganas de oírse “profesional” las que impulsan a estos hombres a salir, irónicamente, mal en la televisión.

Los Vendedores

Es absolutamente ubicuo el vendedor que intenta endulzar el oído del posible comprador con palabras que lo hagan verse profesional y a la vez que ensalce su producto. Aún cuando los vendedores tienden a ser mucho más fluidos que los policías cuando están intentando hablar correctamente, lo más normal es que ellos estén usando palabras que de plano llenan los segundos y gastan oxígeno y tiempo, pero a la vez tienen el mismo contenido que si estuvieran callados: no dicen algo a favor de su producto ni elogian al cliente, sólo cantinflean.

Omitiré las frases que están mal construidas pero se manejan normalmente en el país en el que vivo (por ejemplo: “en base a”, pocos mexicanos saben que se debería de decir “con base en”), ya que no es menester saberlo. Deseable, pero no obligatorio. Las que SÍ voy a incluir, vaya… Cualquier frase de vendedor estará plagada de expresiones como

“Pues ahora sí te voy a decir…” (cúando no te lo había podido decir?)
“Yo te vengo manejando…” (los productos, a menos de que sean automóviles, no se pueden manejar, y si me intentan manejar, créanme que no me dejaré)
“Lo que viene siendo…” (viene? o es?)
“Lo que se está viniendo esta temporada” (fuera de pornografía, esta frase simplemente está mal)

Lo mejor, obviamente, es cuando se convierten en McDonald’s y te ‘enconvierten’ las frases en un combo de nada:

“…Pues ahora sí te voy a decir lo que se está viniendo esta temporada, en el área de labiales, yo te manejo lo que viene siendo el anaranjado. Te lo recomiendo mucho porque se me está vendiendo bastante…”

En mi rancho, eso -sin resumir- sería: “Esta temporada te recomiendo nuestro labial color naranja, se vende mucho.”

Junto con “Agarra y dice…” o cualquier combo mexicano de “agarrar y (acción)”, son cosas que logran que mis intestinos traten de ahorcarme. Y para cerrar este escrito, les paso una rápida lista de palabras o conceptos que, si quieren verme sufrir, usen en mi presencia:

Catálago.
Gisnacio, ginaccio, gibnasio.
Bisté (sé que está bien dicho; lo odio)
Tortas hogadas.
Cualquier diminutivo innecesario o inexistente. Ejemplo: Edadcita.
Coptel.
Doptor, doitor.
Tatsi.
Picsa, Pipza.
Tegnología.
Difieriencia.
Fustrar.
Defasto.
Alubno.
Eficientar.
Gerenciar.
Manejante.
Aparquear.

BONUS TRACK

Palabras que sí existen en otros idiomas que me cagan: Pasteque (francés) y Fusaguto (Japonés).

Comments
  1. Yuelio says:

    ¿Qué tiene la pobre sandía? oo (“¿qué es fusaguto por cierto?”)

    A la gente le gusta parecer más inteligente con un léxico complicado. Aunque yo me pregunto que si la gente será cómo yo, que olvida palabras de manera común, pero que con la necesidad de decir las cosas invento palabras en el momento. Así es como la perforadora de mi trabajo se ha vuelto la “ahuecadora” y las chinchillas los “pinchitos”

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