El establecimiento de la individualidad: crisis dentro de la posmodernidad

Posted: 2 July, 2008 in Suociedad

Me están diciendo que los comments no pueden ser publicados por la página. Intentaré revisar eso. Mientras tanto, los dejo con esto.

El título fue sugerido por Odín.

Vivimos en una sociedad que ha perpetuado una batalla generacional. Sucedió y sucederá, sin importar que sean Baby Boomers, Generation X, los que nacerán en el 2015; todos estarán enfrentados contra todos. Siempre los mayores dirán algo como “ya no hay esperanza para esta generación, están fuera de control.”

Y eso implica que intentan hacer a su imagen a los más jóvenes, olvidando que ellos se rebelaron contra algo similar hace sólo unos años atrás, y fueron asediados por un ataque igual en sus tiempos. La presión logra siempre que se formen tres grupos por lo menos:
* Unos cuantos terminan por aceptar la demisión y parecen una réplica de la generación anterior.
** Otros se hartan, poniéndose en contra de algunos preceptos de sus padres, al mismo tiempo toman lo que creen conveniente de ellos.
*** Los demás estallan y hacen algo que va en sentido contrario de todo lo que se había conocido.

En el caso de movimientos como el punk, lo último fue lo que sucedió, y las personas en su totalidad son una muestra de una protesta permanente ante una sociedad que es ciega e intolerante.

En esta generación, como en todas, se puede empezar a notar que entre emos, góticos, punks, ravers, fresas y demás, siempre hay unos que resaltan. Puede ser por la personalidad, o puede ser por un simple hecho de saber vestirse y adapatar la corriente ideológica (o de moda, aún cuando no lleve ideología) a su forma de ser para verse bien.

Y están los attention whores. Uso este término porque hasta el momento no conozco algo similar en español.

Tomemos un emo como ejemplo, aprovechando que se está popularizando su función como punching bags. Un emo promedio usa la ropa que es normal para tal moda (los pantalones con piernas en corte de tubo, etcétera), el peinado aquel que lleva el fleco sobre los ojos y demás accesorios que los caracterizan. Y están los otros emo, aquellos que usan un peinado más alto que un punk (aceptable, ya que los emo tomaron parte de los punk para surgir), ropa con demasiados colores para que los veas por fuerza, pupilentes azules de 90 pesos que se ven aún más falsos porque son más morenos de lo que Moctezuma fue, maquillaje exagerado, pulseras y accesorios a reventar, cada uno más llamativo que el anterior.

No tengo una sola idea en contra de expresar la individualidad de cada uno, al contrario, apoyo que la gente sea diferente. Lo que me frustra de ellos es que generalmente, la gente que va andando de manera tan estrafalaria por la vida, hay algo diferente en sus ojos. Conozco la mirada demasiado bien, porque un día en el que me esforcé por vestirme raro, me encontré a mí mismo haciéndola: primera y última vez; sentí repulsión por mi attention whoring y decidí jamás caer en eso de nuevo. (Probablemente fue el mismo día en el que empecé a cuidarme más). Es una mirada peculiar que encontrarán no sólo en los emo, si no en cualquier otro grupo, subcultura, contracultura o individuo que llama demasiado la atención por ahí.

Primero, es importante que tengan la vista fija, desafiante (dependiendo del movimiento al que se pertenece, la cabeza puede estar arriba, abajo o al frente, pero es importante parecer desafiante). Segundo, lanzan ojeadas furtivas para comprobar que, efectivamente, les están viendo, ya que esa atención es la necesaria… pero a la vez, no fijar la vista en los demás y que no se note (demasiado) esa ansiedad por atención, ya que es imprescindible parecer que uno es superior en su individualidad. Actuar con supuesta naturalidad es parte del teatro, ya que se tiene que dar la impresión de que es de lo más normal rogar por las miradas de los demás.

Tal vez seré redundante, pero voy de nuevo a mi punto: No tengo una sola cosa en contra de demostrar la individualidad, yo me visto de forma extraña de vez en cuando o me peino como pocas personas lo hacen, pero ya jamás es para ser el centro de atención, no me puedo alimentar del interés ajeno como algunos parecen poder lograrlo. Si soy diferente, lo hago por y para mí, no por los demás. A fin de cuentas, ser diferente a los demás teniendo como razón, precisamente, a todas las otras personas, es tan de efectivo y futil como ser igual a todos por someterse a los demás. El concepto de otredad está igual de dañado en ambas visiones.

Y antes de que alguien diga que los fresas quieren llamar la atención por querer ser atractivos y no por el simple hecho de querer llamar la atención, me remito al caso de los Guidos que ya son una pequeña corriente que comenzó en Nueva Jersey (EUA) y aquí parecen haber varias personas que copian tales estilos de peinado y ridiculeces… además de que ya he visto varias mujeres en México que punto y coma se adhieren a los lineamientos de las Ganguro japonesas. Si no saben qué son ninguna de estas corrientes, por favor, dense el tiempo de buscar imágenes en internet, tal como las escribí: “Guidos” (agreguen la “S”) y “Ganguro”.

Ahí descansa mi caso, sí hay una importante diferencia entre ser diferente porque la individualidad de uno simplemente no puede conformarse con ser como los demás, tal es el caso de muchos artistas (y aquí tengo que decirlo también, artistas de verdad, no gente que hace cualquier cosa y como se acuesta con un/a representante de lo que es el arte, se considera como arte), a ser diferente porque la atención forzada de los demás me hace sentir bien.

El establecimiento de la individualidad en crisis dentro de la posmodernidad es algo que está sufriendo entre la gente que quiere ser única porque su alma lo pide así y la que se esfuerza por ser única porque su psique se lo pide, ya sea porque mami y papi no le pusieron suficiente atención o porque el doctor los dejó caer cuando eran recién nacidos.

===
Y como hoy me levanté con un humor chingativo, probablemente así seguiré, por lo que a menos de que mi estado anímico cambie, próximamente hablaré acerca de “La Fealdad”

Comments
  1. Perzephone says:

    WOAH! Ya se puede comentarrrrrr :B!

    Es completamente cierto lo que dices!! Recuerdas cuando fuimos al concierto de H.I.M. y dije que era como una plaza fresa pero en versión dark porque todo mundo te volteaba a ver como diciendo “yo soy más (inserta gótico, dark, metalero, etcétera) que tú.”? Es así en casi todos lados ultimamente…por eso deje de frecuentar esos sitios…

    Y…LAS CONVENCIONES D: oh my dog, la nueva generación geek tiene como 50% de attention whore en su organismo <_<….es terrible. Y bueno, los emos…son emos.

    Sobre tus post pasados (porque me da flojera comentar en cada uno~) puz suerte con tu trabajo D: El loco senil me da miedo…jaja.

    El shuffle del winamp es Dios XDD. O Dios se divierte en los shuffles <.<? Tal vez el rpg de nuestras vidas ya lo medio aburrió.

    Peaceeeee~~~!

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