Educación II: La Venganza de Carreño

Posted: 1 April, 2008 in Crítica

Siguiendo con el tema de la última actualización de este blog.

Uso la palabra “educación” porque así comúnmente se le llama al apropiado uso de las reglas de etiqueta, además de ser más corto. Así que, de aquí en adelante, “educación” se refiere a eso y no a escolaridad o algún otro sinónimo.

He visto el otro extremo de la educación. Niños que parecen haber sido esclavizados por el cruel venezolano Carreño (el creador del infame Manual de urbanidad y buenas maneras para uso de la juventud de ambos sexos en el cual se encuentran las principales reglas de civilidad y etiqueta que deben observarse en las diversas situaciones sociales, precedido de un breve tratado sobre los deberes morales del hombre).

Con esto me refiero a un triste infante de -tal vez- 5 años que me llamó la atención por su apariencia impecable, ni un solo cabello fuera de lugar. Iba con su madre y le pidió al que atendía en un puesto de comida (esto sucedió en una plaza) lo que quería.

“Disculpe, me podría dar….” titubeó unos segundos y después pidió su orden, acompañada con un apresurado “muchas gracias” en cuanto la madre le lanzó una mirada fulminante al fallar en decirlo de inmediato.

Un niño de 5 años que usa la palabra “disculpe” y se sabe tantas reglas de formalidad ha dejado de ser un niño. Y a juzgar por su vestimenta… Me imagino su armario, lleno de juguetes relucientes que parecerían jamás haber sido usados, zapatos sin la menor mancha de lodo, una televisión que se enciende una vez a la semana y libros de Oscar Wilde en vez de comics. 

No tengo algo en contra de la educación, pero, ¿qué pasó con el equilibrio? Un niño sin juguetes maltratados no es un niño en el sentido completo de la palabra, al igual que una pequeña bestia egoísta no es considerado un niño. Hay que ir más allá de la edad media. En esa edad, valga la pena agregar, había unos países de Europa (Francia entre ellos, creo) que juzgaban a los niños como si fueran adultos en caso de que cometieran algún crimen.
 
Un niño no sabe de las sutilezas de la sociedad y así está bien. La “educación” no es otra cosa que suavizar la manera de lograr todo lo que queremos para que los demás no se ofendan. No hay que confundir la honradez o la responsabilidad con la educación. No estoy hablando de dejar de lado el ser responsable de los propios actos o cometer crímenes si queremos algo. 

Basta con sólo ver una sesión en un lugar con políticos para que entiendan a lo que me refiero. Jamás se dicen abiertamente las cosas. Hay indirectas, verdades a medias, verdades maquilladas, comentarios sin otra razón de ser que la de quedar bien para más adelante lograr algo. He estado en reuniones en las que pasan 3 horas sin que se llegue a una sola conclusión, sólo palabras atraviesan el cuarto de un lugar a otro y se pierden.

Hace tiempo que no veo a un niño que me parezca saludable. Que se vea inteligente y que sea lo suficientemente educado como para saber que hay otras personas en el mundo además de él, sin que salte al extremo de parecer un heraldo de la realeza. Así que tengo razones para preocuparme por la siguiente generación, los que sean sus hijos.

Comments
  1. yuelio says:

    Ironia
    Yo siempre fui de esos niños, bien peinaditos y educados… lo curioso es que al llegar cierta edad termina uno odiando ese tipo de educación. La necesidad de ser libre se vuelve grande y se crea un cierto balance… pero quien sabe… de todas maneras México nunca se ha enorgullecido por ninguno de sus sistemas educacionales (los de casa y los escolares)

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s