E. A. Blayre III

Posted: 6 September, 2007 in Crítica

En Castlevania ya logré pasar a Doppleganger 10 (el segundo enemigo, el que está en la entrada de Tower Of Mist) y llevo 0 de EXP. Estaré en contacto con un fan de SOTN para que me diga cómo pasar el juego sin matar a UNO solo.

En otras noticias, compré una olla de cocción lenta y me hice Pollo en salsa de champiñones. Quedó bueno. Esta es la cara de una persona que dice “estuve peda a más no poder, hice desmadre, terminaré en la cárcel pero valió CADA minuto“.

Estoy en una caza de libros, específicamente dos:
Malleus Maleficarum, la edición más antigua posible y la no revisada, si es que se puede. El otro libro es America Deceived por E. A. Blayre III. Este libro está prohibido en EUA, si alguien en ese país tiene una copia del libro puede que te detengan de manera indefinida. Así que lo pienso comprar y leer en México. Quiero un libro prohibido pero no soy imbécil. Además, quisiera saber qué tiene una novela de ciencia ficción que haga que la secretaría de defensa gringa lo prohiba.

Terminando con el asunto de escritura, les dejo los párrafos que les prometí. Esto sucede justo después de que G (el personaje principal que aún no tiene nombre) se entera de que desciende de algún demonio:

Ninlil dejó caer el peso completo de su mirada sobre Edmond.

-Edmond, él ya no podría ser considerado un adolescente. ¿Cuándo despertó?
-Tal vez hace una semana, su desarrollo aún no termina, como puedes notar.
-¿Dijiste “hace una semana”?- intentó confirmar la mujer, con sorpresa.

Ninlil, que había posado la punta de los dedos sobre sus labios para darle a entender a G que guardara silencio, tuvo la mirada ausente, en cuanto eso sucedió, la pulsera budista que tenía en su brazo pareció elevarse un poco y girar lentamente sin tocarla, como si su muñeca fuera Saturno y el anillo que flota alrededor, su pulsera. Los sonidos que formaban parte del ambiente natural del establecimiento se percibieron de manera diferente. Las mesas, las personas, todo también pareció perder algo de brillo propio, era como si hubiera entrado a una versión opacada del mundo. Sin embargo, la mesa en la que estaban los tres parecía aún pertenecer a la dimensión normal. Asumió que era alguna habilidad para aislarse del resto.

-Bien deducido, nos está separando- musitó Edmond- de repente piensas con tanta intensidad que tus pensamientos casi se pueden escuchar, G- ofreció como explicación.

-Una semana.- Ella repitió, mirando intensamente de pronto a G, quien no supo como contestar a tal reacción. Ninlil dudó en hablar durante uno o dos segundos, era notorio que ella estaba pensando seriamente una posibilidad muy fuerte. Sin apartar los ojos de G, hizo una pregunta que evidentemente tenía a Edmond como destinatario.

-¿Acaso es él… el elegido?

* * *

Ninlil estaba azorada.

-Todas esas profecías de aquél que traería el balance… Aquel que después nos permitiría volver a aquel lugar de donde provenimos… El hijo del eclipse. ¿El nos llevará de regreso? ¿Crees que sea él?

La combinación de gestos que mostró la faz de Edmond fue muy difícil de descifrar. Asintió solemnemente. G miraba a uno, luego a la otra, su corazón palpitaba más rápido, entonces, ¿él…?

Ninlil estalló en carcajadas; era una risa franca, jamás ensayada y nunca molesta al oído. Tenía dificultades para hablar de nuevo.

-Realme..- fue interrumpida por una pequeña secuela de la anterior risa- ¿Realmente creíste eso?- Si Ninlil tenía otras preguntas, no las formuló porque aún reía por lo bajo.

G probablemente se sentía indignado. Estaba tan confundido que no podía decir de cierto si era así. En el marco de su visión estaba Edmond, con una sonrisa complacida que lo delataba como cómplice de la broma. La mujer parecía muy feliz con lo que acababa de lograr.

-Oh, no odies al buen Edmond, él no tiene la culpa, esto fue idea mía.
-¿Le hacen esto a todos?- Les cuestionó G.
-No, fue algo que se me ocurrió en el momento y él, -continuó mientras le lanzaba una mirada agradecida al ángel- por suerte, siguió con la broma. Eso de “el hijo del eclipse” fue el primer concepto con tinte místico que se me ocurrió.
-Ah.- Era obvio que G fallaba en encontrarle alguna gracia.

Comments
  1. Si, G da un cierto aire a tí jaja definitivamente, aunque la broma no me hubiera dado mucha gracia a mi tampoco… La mujer de Des Moines está LOCA. ¡¡Suerte con tus habilidades culinariaas : O!!😄
    Si puedes grabar algo del concierto de sonata ahi lo rolas ¿eeh? yo también veré si puedo ;-; pero generalmente estoy peleando por aire así que no alcanzo a grabar sonido al mismo tiempo… (y tu estás alto, ¡no tienes excusa!). Saludos.

  2. Anonymous says:

    freak
    que no los jefes te dejan experiencia?

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