Reporte resumido.

Posted: 26 July, 2007 in Crítica

Nota, de vez en cuando (sólo de vez en cuando, este no es un post iracundo) usaré lenguaje ofensivo.

Ok, entonces fui a Tokyo y aún cuando subí un bonche de fotos, hay varias que valen la pena resaltar. Por cierto, si ven a un desconocido, ese es Travis, un australiano que me acompañó.

Después de haber tenido una noche muy interesante en el templo de Narita, en el que luces raras aparecieron en las fotos (incluso una sobre la banca y otra en una cascada, donde no pueden ser faroles (a diferencia de otras fotos) y haberme sentido en Fatal Frame, se unió a la partida, por un día, Travis.

Fuimos a Tokyo y ahí están algunas de las fotos que valen la pena resaltar:

El edificio macho (supongo que habrá edificios hembras también, por lo tanto). Tiene un apéndice dorado que está a una altura y en una posición bastante comprometedora.

Harry Potter y Los Piratas del Caribe usan el mismo tipo de posición para sus pósters, con la mano en alto y en postura amenazante, pero en distintos colores. Además, si hay algo que aumenta lo interesante es que el póster está en japonés.

Encontré más engrish. Esta vez una máquina que se llama UFO COLON. Coatlicue nos ayude.

Tomé un refresco que bauticé como “La Uva Satánica” hasta descubrir que se llama Bingo Bongo. Lo salgo anunciando con el edificio macho en el fondo.

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Después, fui a Tokyo (por mi cuenta, Travis iba camino a Alemania), al día siguiente. Después de mucho investigar di con la ubicación exacta de la tienda en la que pude sentir eso que todas las personas con adicción a las compras sienten. Era un pequeño paraíso en el que el dinero no es suficiente porque todo te gusta y lamentablemente todo es muy caro. Moi-Même-Moitié. Claro, eso es, si el paraíso tiene velas, es obscuro, ambientación y ropa gótica. Es la tienda en la que la ropa fue diseñada por Mana de Malice Mizer. No compré cosa alguna, la ropa era excelente pero cuesta aproximadamente 20,000¥ (mínimo) que no tengo para gastar. Pero, algún día, con dinero, volveré y compraré.

Me mal informaron (porque entendí perfectamente, me entendieron perfectamente, pero me informaron mal los hijos de la chingada de la estación) y tomé un tren que tomaba demasiado tiempo en llegar a Narita. Varias horas, en vez de 40 minutos. Tomé una foto de un vagón que me agradó (la foto, no el vagón) Entonces, hay fotos que tomé en la estación a las 11:20, 20 minutos después de que cierran la puerta en el hostal. Por cierto, eso fue en Chiba, que está a 30 minutos de Narita. Entonces, llegué a Narita y vagué por la noche, en las avenidas…

Lo que no había sentido en mucho tiempo, por mi miserabilidad y qué se yo, ganas de fumar. Fumé un Lucky Strike verde. Por un momento fui el típico tipo con aspecto desafiante de todas las series, ese que fuma. Y después de las primeras caladas, recordé por qué no fumo. Para mi suerte, el don del hostal estaba despierto a pesar de que era muy noche cuando regresé al hostal (iba a dormir en las escaleras, ‘hasta merito arriba’ en el descanso donde no hay gente ni departamentos ocupados).

Ahora… el señor del hostal… se merece un reporte entero pero no lo haré, sólo escribiré lo más representativo. Si no quieren enterarse de eso y seguir con lo que es el viaje como tal, sáltense todo lo que está en cursivas, que es la sección dedicada a él. Comencemos.

Cuando no eres una persona que sepa estar solo y decides abrir un hostal en el que el personal consista de solamente tu propia persona, hay algo que no entiendes de tí mismo. Porque tienes que atender el lugar 24/7, como Apu de los Simpson. De vez en cuando sale a comprar cosas para subsistir y después de que cierra el hostal sale a beber o algo así, pero no es suficiente interacción humana. Eso se puede ver reflejado en varias cosas con el tiempo, como:

Tratar de organizar los viajes de tus huéspedes en vez de dar la ayuda que te piden.

Tratar de manera extraña a unos huéspedes (más arisca) que otros porque se van a quedar menos.

Tener a ABBA todo el puto día. En tu hostal. En tu coche. (Ya estoy hasta la madre de Fernando, Chiquitita, Super Trooper y Mamma Mia.

Manejar como maníaco mientras discutes contigo mismo a toda velocidad [Nótese: manejar a toda velocidad Y discutir a toda velocidad]. (Cometí el error de aceptarle un ride a un lugar donde lavé mi ropa).

Hacer ruidos extraños mientras haces cualquier cosa y cantarle a objetos inanimados, a un perchero para zapatos, por ejemplo.

Tener discusiones contigo mismo y que uno vaya ganando (y el otro enojándose porque va perdiendo) a altas horas de la noche.

Platicar con la basura que recoges.

Peor aún, de vez en cuando dar indicios de que la basura responde (con una voz que sólo tú puedes escuchar).

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Finalmente: Hoy fui a Sawara. Para variar, tomé un tren que no me dejaba ahí. Así que di vuelta y tomé el tren que me llevaba. Pedí una bicicleta (300¥) y me eché a pasear. Cuando llegas a un templo en el que, no sólo eres el único no gaijin (extranjero), si no que también eres el único (aparte de los monjes que cuidan el templo), se siente algo muy especial. Agradable.

Hasta que das el primer paso fuera del terreno del templo, en ese momento empiezan a sonar tambores. Das vuelta en un pie con la intención de regresar el templo y los tambores se detienen. Levantas una ceja, decides volver a la acción inicial y ver la serie de lámparas y lagos que hay (véanse las fotos) cerca del templo, y en cuanto te das media vuelta, los tambores vuelven a sonar, más rápido. Repites la media vuelta en dirección al templo y todo se calla. Vuelves a voltear hacia afuera y los tambores redoblan aún más rápido. No me quedé a averiguar si esa es la tradición de “Matemos al Gaijin en cuanto se descuide”.

En un comentario rápido, creo que la palabra Moe es “extranjero”, tal vez “americano” (del continente?). No estoy seguro, pero me han dicho varias veces que soy Moe (o tal vez preguntaron). Y no me dicen qué significa, entonces, no sé si sea un término ofensivo, como una nueva versión de “gaijin”.

Después de ver el templo y regresar la bicicleta porque queda lejos ese templo y el tiempo de la renta se estaba acabando, decidí ir a Onogawa (el Río Ono). Sawara es una de las ciudades más bellas que he visto en un aspecto sencillo, antiguo y muy propio. Vean las fotos, una que tomé (de la cual me siento orgulloso) incluso parecería algo que un pintor europeo de hace varios siglos retrataría.

Las fotos en general están aquí, como siempre.

Finalmente, si no les agradan las fotos con indirectas de contenido adulto, no vean la siguiente, pero es que la fotografía del pez que está encima de un puente que, desde el ángulo que lo ví al principio levanté tanto la ceja que casi se sale de mi cara. Me regresé y tomé la foto desde el ángulo que ví al principio. Y la foto del edificio macho tiene su link aquí también.

De regreso a Narita noté que siempre, siempre, a lo lejos, nunca puedo ver el horizonte. Siempre hay niebla, o humo o qué se yo, pero hay algo similar a una neblina que cubre todo. Me siento en Ravenloft.

Comments
  1. elfowo says:

    AMOORR!!!
    Que envidia que visites tantos lugares tan chidos!!
    Toma más fotos para viajar contigo a través de las mismas…
    TE EXTRAÑO!!!
    Muchos beshitos!
    Tu elfo.
    PD- Suerte en nagano, y toma más fotos de la tienda de nana

  2. Anonymous says:

    Pi-Ri
    Jorge! que onda!! tsss que buena onda que te la estes pasando bien jeje esta gracioso tu livejournal!
    a ver cuando nos vemos por aca! saludos y que te la sigas pasando bien!
    Atte: Pedro!

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